Tuesday, 13 March 2012
Habitaciones de niños que crecen con ellos
Con las habitaciones de los niños pasa un poco como con su ropa: te gastas el dinero y a la que te quieres dar cuenta ya no les sirve.
A medida que el niño crece (¡y lo hacen muy deprisa!) no sólo cambian sus gustos sino también sus necesidades, por lo que es muy fácil que una habitación pensada para un bebé, ya no sea apropiada cuando el niño cumpla dos años, ni la de entonces lo sea cuando cumpla siete…
Pero, por suerte, hay formas de planificar su dormitorio de forma que con sólo algún pequeño cambio, vaya adaptándose a las necesidades de su ocupante.
1. Paredes de colores neutros.
Los bebés necesitan espacios serenos para favorecer su descanso, pero pronto van a agradecer habitaciones coloridas que los estimulen. Si las paredes tienen una base neutra, servirán al principio y será fácil animarlas después con vinilos o murales.
Incluso si se dejan como están, servirán de fondo unificador a los colores de los complementos que vayamos añadiendo y no aportarán más desorden visual.
Además sólo con cambiar los complementos (cojines, pantallas de lámparas, posters…), irás adaptando la habitación a sus gustos.
2. Camas extensibles.
Si elegimos una cuna muy básica para el primer año, no importará prescindir de ella enseguida. A continuación, las camas extensibles que van adaptándose al niño son una estupenda opción. Suelen ser muy bajas para que puedan utilizarlas desde muy pequeños, y con sólo el gasto del colchón cada varios años, tienes cama hasta que te canses.
Otras ventajas, el paso a la cama es más fácil cuando ésta es pequeña, pues los niños se sienten más arropados y además dejan más espacio libre en la habitación.
3. No sobrecargues la habitación del bebé.
Intenta no poner más muebles que los imprescindibles que, básicamente son la cuna y un pequeño cambiador, que incluso puede consistir sólo en una especie de bandeja adaptable a la cómoda, en el caso de que vayas a poner una para completar la capacidad del armario.
No tiene sentido instalar un escritorio en la habitación de un bebé, y todo el espacio libre que quede, te hará falta a no tardar, créeme.
4. Pensar en los complementos mirando al futuro.
Si compras complementos muy específicos de una edad, como una pequeña mesa y taburetes para dibujar, que sean económicos para poder prescindir de ellos sin remordimientos.
Hay otros accesorios, sin embargo, que pueden comprarse con vistas al futuro, por ejemplo, el cesto de los juguetes puede ser el de la ropa sucia de un adolescente, o la librería donde colocas los cuentos y los juguetes en cestas, servir para cuando el niño empiece a estudiar.
5. Utiliza tu imaginación.
Soluciones originales pueden ser el elemento protagonista de la habitación: un gran dosel de gasa sobre la cama, una cuerda con nudos colgada del techo para los más intrépidos, un tablero sobre el que montar el Scalextric y que puede guardarse bajo la cama o subido al techo mediante poleas…
Nuestros hijos agradecerán que su habitación sea especial y que refleje sus gustos y aficiones. ¿No nos pasa a nosotros lo mismo?
Doris Soro Torán
INTERIORISTA
Si está interesado en informarse sobre proyectos de interiorismo low-cost, póngase en contacto con nosotros.
Tlf. 696 408 644/608 025 765
www.decoration-line.com
doris@decoration-line.com
http://twitter.com/decoration_line
Guías y recursos











