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Mudanzas y reformas


Tuesday, 6 September 2011

Presupuestos de reformas: “ Reformar nuestra vida, cosa fácil“

ReformasPara algunas personas y para cualquier mortal que busque el instinto de protección, tomar determinadas decisiones en la vida, pueden suponer una preocupación que si bien inicialmente puede parecer un problema, la experiencia demuestra que no lo es.

Esto suele suceder cuando tomamos la noble decisión de renovar nuestro entorno y por lo tanto nuestro hábitat.

La reforma de nuestra vivienda es una de las acciones más fáciles y que más sencilla puede ser, e incluso en ocasiones reconfortarnos más.

Si la comparamos con otras más importantes como formar una familia, comprar una vivienda, hipotecarnos, etc, es un mero trámite en el transcurso de nuestra vida.

¿Qué hacer para que todo salga sobre ruedas?. En primer lugar, dejarnos aconsejar por los profesionales y no creer que por tu vecina, tú prima o el amigo de turno, ya halla pasado por lo mismo, tenga más conocimientos que el profesional.

Estoy cansado de los típicos comentarios, dile al fontanero que te ponga este material, que lo haga de esta forma, o eso es una chapuza y no se hace así. Desde cuando una experiencia parcial en tu vida te otorga el título o conocimientos para ser un experto en la materia e investirte doctor honoris causa.

Yo no le digo al médico, recétame esta medicina que es la solución, tienes que operar de esta manera, tampoco le digo al mecánico que la avería es del alternador y así infinidad de casos.

Si un amigo ha reformado la vivienda de su casa, el profesional ha reformado miles de casas. La experiencia es un grado que hace adquirir unos conocimientos que no se consiguen en la propia universidad. Comentan los titulados que cuando realmente aprenden es cuando practican lo aprendido y que cada día están aprendiendo, e incluso afirman que no dejan de aprender día a día.

Lo curioso de todo esto que el usuario maneja al profesional, hace el trabajo como él quiere, no se deja aconsejar y si las cosas salen mal, lo achacan al profesional. Afortunadamente las nuevas generaciones son más proclives a dejarse llevar por el profesional y tienen una mentalidad más abierta y receptiva.

www.obrasyreformas.com
Portal de las obras y reformas en el hogar

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Tuesday, 8 February 2011

¿Qué tipo de pintura puede ser adecuada para mi casa?

Doris Soro ToránLa pintura no sólo tiene como finalidad mejorar la estética de nuestra vivienda, aún siendo ésta una función absolutamente imprescindible para lograr un espacio “acabado”. Además de su aspecto meramente decorativo, puede transformar más fácilmente que con cualquier otro recurso, la percepción de un espacio, la sensación que nos transmite y transformar la calidad de la luz que conseguimos en él. Y, por supuesto, sirve para proteger las superficies y facilitar su limpieza y mantenimiento.

Por si esto fuera poco, algunas firmas ofrecen pinturas especiales cuyas características técnicas las hacen muy apropiadas para determinados soportes o circunstancias. Entre las más destacadas, tenemos las siguientes:

- Antideslizantes: apropiadas para zonas húmedas o exteriores.

- Impermeabilizantes y antihumedad: compuestas principalmente por resinas acrílicas, impiden el paso de humedades al interior, al mismo tiempo que dejan salir el vapor de agua.

- Ignífugas: no sólo adecuadas, sino imprescindibles por normativa legal para espacios públicos, por ejemplo, que tengan que cumplir los requisitos de protección contra incendios.

- Bactericidas: una posible aplicación sería cuando la superficie pintada va a estar en contacto con alimentos.

- Fungicidas y algicidas: especialmente indicadas para espacios húmedos, pues evitan la aparición de hongos, microalgas y manchas.

- Antialergias: ya hay en el mercado fórmulas que destruyen al 100% los ácaros, responsables del asma.

- Antiinsectos: aseguran una acción insecticida ante determinados insectos, librándonos no sólo de su molesta presencia, sino de los gérmenes de los que pueden ser portadores.

- Para suelos: son pinturas de poliuretano con base de aceite, que tienen la elasticidad y la resistencia necesarias para soportar el tránsito. Para lograr un óptimo resultado, es recomendable aplicar previamente una imprimación para garantizar la adherencia.

También hay pinturas que tienen otras características muy prácticas, como las de efecto magnético, que convierten la pared en una superficie magnética donde colgar fotos, dibujos o cualquier otra cosa con poco peso, o las de pizarra, que tras dos o tres capas convierten el soporte en una práctica pizarra.

Dejando aparte estas pinturas especiales para casos concretos, las más habituales son las pinturas plásticas al agua, por su fácil aplicación, secado rápido y por ser lavables y prácticamente inodoras. Tienen un alto poder de cubrición, especialmente las monocapa que, como su propio nombre indica, cubren la superficie con la máxima intensidad del color elegido, con una sola mano. Pueden ser brillantes, satinadas y mates, especialmente indicadas estas últimas para superficies irregulares.

La pintura no sólo tiene como finalidad mejorar la estética de nuestra vivienda, aún siendo ésta una función absolutamente imprescindible para lograr un espacio “acabado”. Además de su aspecto meramente decorativo, puede transformar más fácilmente que con cualquier otro recurso, la percepción de un espacio, la sensación que nos transmite y transformar la calidad de la luz que conseguimos en él. Y, por supuesto, sirve para proteger las superficies y facilitar su limpieza y mantenimiento.

La pintura acrílica, aunque puede utilizarse de igual modo que la plástica, se recomienda sobre todo para exteriores y para pintar efectos decorativos.

Prácticamente todas las superficies son susceptibles de ser pintadas, metales, madera, mobiliario, azulejos, e incluso textiles y cristales, aunque se habrán de utilizar pinturas específicas para cada uno. Los esmaltes son especialmente recomendables para la carpintería de madera y metales.

En línea con la cada vez mayor conciencia de protección al medio ambiente, aparecen las pinturas ecológicas, entre cuyas características se encuentran el ser biodegradables y sustituir en su composición los productos químicos por otros de origen vegetal o mineral: pigmentos, aceites, caseína, o resinas naturales. La Ecoetiqueta Europea, garantiza que el producto esté libre de metales pesados y compuestos peligrosos para el medio ambiente y la salud.

El futuro, por último, se encuentra en las nanopinturas, que terminarán sustituyendo a las pinturas tradicionales. La nanotecnología ha permitido el desarrollo de pinturas con propiedades inimaginables, resistencia a la abrasión, al rayado, mayor estabilidad frente a los rayos UV, desodorantes, purificadoras del aire… en fin, que el tema es apasionante. Aunque finalmente optemos por la pintura plástica tradicional, merece la pena dedicar un poco de tiempo a conocer las posibilidades de que disponemos.

En siguientes artículos nos dedicaremos a otro tema igualmente interesante: ¿Qué colores son los más adecuados según las características y usos del espacio?

Doris Soro Torán
Interiorista
www.decoration-line.com
doris@decoration-line.com
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Tuesday, 30 November 2010

¿Qué calefacción me pongo?

Doris Soro ToránMás de la mitad del gasto energético de una vivienda durante el invierno se va en calefacción, de ahí la necesidad de elegir el sistema más conveniente para nosotros en función de la zona donde se ubique la vivienda, de su tamaño, orientación y de la calidad de los elementos aislantes, además de otras consideraciones, como por ejemplo si se plantea instalarla durante una reforma donde igualmente habrá que tocar instalaciones, si no es así ¿estamos preparados para sumir una obra? … y con todas estas variables ver qué sistema nos resulta a nosotros más rentable a la larga.

En primer lugar hay que distinguir entre sistema de calefacción y tipo de combustible que alimenta esa calefacción.

Los sistemas de calefacción más habituales son los radiadores, de hierro fundido, aluminio, acero o nuevos materiales como el DuPont Corian que ofrece una mayor transferencia de calor; y los sistemas radiantes, compuestos por una red de tuberías o cables, según calienten por agua o por electricidad, integrados en el suelo o en las paredes, que proporcionan una temperatura homogénea y confortable. Es el calor más natural y tiene la ventaja de que no se ven los elementos emisores, aunque la instalación es cara.
Ambos sistemas se alimentan, mediante una caldera, con diferentes tipos de combustible:

- Gas natural: si hay canalización hasta la vivienda es la elección más usual. Es cómodo de utilizar, no es necesario espacio de almacenamiento, es un sistema limpio y no contaminante que proporciona calor constante y homogéneo, y aunque su precio no es ahora el más económico, la fácil regulación del calor y la posibilidad de utilizar calderas de condensación que permiten un ahorro energético de hasta un 30%, hacen que en general sea una de las mejores opciones para climas fríos.

- Gas propano: puede ser un sistema “puente” para zonas donde se prevea una próxima canalización de gas natural, pues la caldera puede utilizarse con ambos combustibles con tan sólo un pequeño cambio. Su coste es muy bajo, pero presenta el inconveniente de que hay que disponer de un espacio de almacenamiento bien acondicionado para evitar la posible acumulación de gases, a la que es más propenso que el gas natural.

- Gasoleo: es el combustible más utilizado en viviendas a las que no llega el gas canalizado, aunque presenta varios inconvenientes como ser un sistema contaminante, y la necesidad de un espacio de almacenaje para ubicar la caldera y un depósito de entre 700 y 1500l. que sea, preferiblemente accesible desde la calle para poder rellenar el depósito sin problemas.

- Otros: leña, biomasa, cáscara de frutos secos…, todas ellas alternativas que se contemplan fundamentalmente en casas de campo.

Otra fuente de calor es la electricidad, que puede alimentar tanto sistemas radiantes como radiadores. En este último caso, es un sistema de fácil instalación aunque por su alto consumo se recomienda sólo para climas templados. No obstante, las diferentes marcas ya incorporan distintos sistemas para ahorrar energía y reducir el consumo: tecnología inverter, radiadores de baja temperatura, el sistema Calor Verde, que emplea un 50% menos de energía eléctrica para calentar la misma superficie pues lo hace mediante infrarrojos…

La alternativa es conseguir energía eléctrica mediante paneles solares, si se prevee un buen rendimiento en nuestra zona, siendo éste además un sistema muy apropiado para la calefacción radiante.

Por último tenemos la bomba de calor, recomendada para climas cálidos. Permite disponer también de aire acondicionado en verano con el mismo aparato. Debido a su alto consumo es conveniente elegirlas de alto rendimiento, que permiten un ahorro importante en el consumo.

Una vez elegido el sistema más adecuado a nuestras circunstancias, lo que ya de por sí supondrá un gran paso en la reducción del consumo, hay varias acciones que podemos llevar a cabo para ahorrar energía: instalar válvulas termostáticas en los radiadores si los hay y termostatos digitales, mantener la temperatura diurna a 20°C y a 15°C la nocturna (cada grado de más supone aproximadamente un 7% más de consumo) y por supuesto contar con un buen aislamiento, lo que puede hacernos ahorrar hasta un 40% de energía.

Doris Soro Torán
Interiorista
www.decoration-line.com
doris@decoration-line.com

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Tuesday, 21 September 2010

Cómo ganar amplitud sin grandes obras

corazon color1. Utiliza el color

Pintar la casa es una de las maneras más sencillas y económicas de renovar su aspecto. El color influye en nuestro estado de ánimo y en nuestra percepción del espacio.

Los colores cálidos, esto es, todos los que contienen amarillo en su composición, ayudan a caldear los ambientes y acercan las paredes al espectador, mientras que los fríos, o sea, los que contienen azul, refrescan las habitaciones y alejan visualmente sus límites. (Los rojos y verdes serán fríos o cálidos dependiendo de qué color prime en su composición, si el amarillo o el azul).

Simplemente aplicando este pequeño truco, podemos corregir las proporciones de una habitación.

En general, los tonos claros amplían visualmente el espacio, especialmente si se aplican en todas las superficies, creando un “contenedor” unificado. Podemos también elevar los techos demasiado bajos, uno de los problemas que reducen la percepción de amplitud de un espacio, pintándolos más claros que las paredes; por el contrario, pintarlo más oscuro, ensanchará la habitación, si ésta es muy estrecha.

2. Los reflectores de luz

Cualquier material que refleje la luz, la multiplica, ayudando así a ampliar visualmente el espacio. Espejos, preferentemente orientados hacia la fuente de luz, detalles en metal y cristal y muebles lacados, son todos ellos excelentes reflectores.

Una superficie que influye enormemente en la percepción del espacio es el suelo: barnices brillantes y porcelánicos, brillantes o satinados, y más si son de colores claros, serán un gran aliado.

3. Cambia las puertas

Si quieres añadir literalmente varios metros útiles a tu vivienda, sustituye las puertas batientes por otras correderas. Con ello se mejora también el flujo de circulación entre las diferentes estancias.

Si además se empotran en las paredes y se pintan del mismo tono que éstas, no sólo ganamos estos paños de pared para otros usos, sino que la amplitud visual que resulta de la unidad cromática, se incrementa.

4. Elimina divisiones

Tirar tabique, integrar espacios y prescindir de pasillos y distribuidores, permite conseguir ambientes más amplios y rentabilizar el uso que se le da a la casa.

Debemos hacer un análisis de nuestro modo de vida y nuestras necesidades, para que los espacios resultantes se correspondan exactamente con las actividades que se van a desarrollar en ellos.

Una de las formas de conseguirlo es solapar diferentes actividades en un mismo espacio. Por ejemplo: salón-comedor-estudio.

5. Continuidad visual

Sobre todo en pequeñas viviendas, es imprescindible unificar los materiales utilizados para dotar al espacio de una continuidad que proporcionará continuidad visual.

Elegir el mismo pavimento para toda la casa y unificar el tratamiento dado a las paredes es lo principal, pues conseguimos así un “contenedor” visualmente uniforme.

Un zócalo alto que recorra varias zonas adyacentes, como el recibidor y el pasillo, ayuda a unificarlos, a la vez que ensancha visualmente estas zonas generalmente estrechas.

6. Ten en cuenta el mobiliario

Algo tan simple como redistribuir el mobiliario puede cambiar toda nuestra percepción de un espacio. Se recomienda colocar los elementos más voluminosos en el perímetro, despejando el centro de los ambientes, y dejar libres de muebles las entradas de luz.

Utiliza mobiliario ligero, en colores claros y sin trasera para reducir su peso visual.

Los muebles a medida en pladur, DM o madera, además de servir para optimizar el espacio, al cubrir huecos y disimular salientes, regularizan las proporciones de los ambientes, lo que contribuye a la continuidad visual, máxime cuando se pintan en el mismo color que la paredes.

Doris Soro Torán
www.decoration-line.com
doris@decoration-line.com

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Wednesday, 1 September 2010

El destierro del gotelé

goteleEl gotéle es uno de los revestimientos más habituales en los edificios de viviendas construidos en las últimas décadas. Se ha empleado masivamente porque su textura rugosa ocultaba bastante bien los desperfectos en los muros, abaratando la ejecución.

Sin embargo, está quedando atrás, porque las mejoras en los sistemas constructivos permiten hoy día realizar superficies absolutamente planas sin encarecer la obra. Por otro lado, el gotelé limita mucho la aplicación de técnicas decorativas que hoy en día están en boga, por lo que puede decirse que está siendo condenado al destierro.

Básicamente, es un acabado superficial que se da sobre la última capa de revestimiento, consistente en una pintura muy espesa –temple, habitualmente- o una pasta fluida que se aplica proyectada sobre la pared. Esta aplicación se realiza mediante una pistola especial, aunque también es posible hacerla con rodillos y con algunas herramientas especiales. Posteriormente, se pinta la superficie.

Cómo hacer reparaciones.

Cuando hacemos pequeñas obras (colgar cuadros, estanterías, reparar instalaciones eléctricas, etc) en paredes con gotelé, resulta muy difícil cubrir las cicatrices dejadas en la superficie. Las masillas que utilizamos para rellenar, si las aplicamos con llana o con espátula, dejan una huella visible en la superficie homogénea de nuestro tabique..

Si no queremos contratar a un profesional, podemos tratar de disimularlo realizando una pasta muy, muy fluida –casi agua con grumos- con el mismo emplaste que hemos usado para tapar el hueco, y lanzarlo hacia la pared desde unos 15 cm. de distancia con una brocha, más o menos veces en función de la densidad que necesitemos. Otra posibilidad es pasar un rodillo de espuma o una esponja, según la textura del gotelé que estemos tratando de imitar.

Cómo quitar el gotelé.

La herramienta principal para quitar el gotéele es la paciencia. Es un trabajo pesado que va a requerir después volver a repasar la pared, por lo que no es recomendable hacerlo si no tenemos algo de experiencia o habilidad. El proceso dependerá, fundamentalmente, de la superficie sobre la que está aplicado y de la pintura que lleva encima.

Al estar hecho con temple o con yeso, se reblandece fácilmente con agua. Si podemos regar abundantemente la pared –con un aspersor de mano, por ejemplo- y el gotelé absorbe esta agua, nos será fácil levantarlo con una espátula. Una vez hecho esto, es necesario emplastecer la pared y repasarla entera, porque nos quedará llena de marcas y abombamientos.

En todo caso, si la pared está pintada con pintura plástica tendremos que retirarla previamente porque nos va a impedir que se absorba el agua. Aplicaremos bien un cepillo de púas metálicas o bien un decapante. Hoy día se comercializan también geles que eliminan al mismo tiempo la pintura y el gotelé, pero son bastante caros.

También es posible emplastecer directamente sobre el gotelé, pero tendremos que trabajar previamente la superficie para asegurar una buena adherencia, y que no se nos venga abajo en pocos meses. Hay que tener presente que el espesor de la capa que tendremos que aportar va a ser, como mínimo, el del goleté, por lo que el coste en material no nos compensa la comodidad de no haberlo eliminado.

Bernardo Gómez Delgado.
Arquitecto
954541257
arquitopos@gmail.com

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Tuesday, 27 July 2010

Ideas para que no se dispare el precio de una obra

ReformasSi queremos hacer una reforma que nos salga barata, proponemos un corolario de ideas para tener en cuenta y ahorrarnos euros y disgustos.

1. Buscar los problemas antes que las soluciones
Si tenemos manchas de humedad, por ejemplo, antes de picar, enlucir y pintar hay que impermeabilizar la gotera.

2. Resolver con mobiliario antes que con obra
Armarios y estanterías son una gran ayuda para organizar el espacio.

3. Aprovechar lo que se pueda
Esto vale para muebles, puertas, carpinterías… muchas cosas, con un repaso y un lavado de cara, pueden quedar como nuevas.

4. Demoler es fácil, construir difícil
Antes de tirar algo, asegurarnos de que no hay más remedio.

5. Es más fácil reparar que hacer de nuevas

6. Suelos nuevos sin levantar los antiguos
Si está en buenas condiciones, podemos poner un suelo flotante sin levantar el que existe. Pero atención a las puertas, que habrá que cepillarlas para evitar que rocen.

7. La pintura, nuestra gran aliada

8. Pinturas decorativas
Los estucos, aguados, trapeados, venecianos, esponjados, peinados… aparte de dar carácter, ocultan las imperfecciones de una pared falta de planeidad.

9. La imaginación a la pared
La aplicación de vinilos y papeles pintados da mucho juego. Y nos permitirá reducir el mobiliario a lo imprescindible.

10. Los viejos alicatados pueden renovarse sin obra
Basta con aplicar un color sugerente en las juntas y algunos elementos decorativos sobre azulejos sueltos.

11. Cambiar sanitarios sin cambiarles de sitio
En el baño, podemos sustituir modelos antiguos por modelos nuevos conectándolos a las mismas llaves y desagües. Nos ahorraremos tocar las instalaciones.

12. No tocar la instalación eléctrica si no vamos a revisarla entera
No sirve de nada poner cables nuevos si la caja de los plomos está anticuada.

13. Instalaciones vistas
(bBajo tubos protegidos), en lugar de empotradas, nos ayudarán a ahorrar en demoliciones, albañilería, revestimiento y pintura.

14. Electrodomésticos nuevos
Antes de instalar electrodomésticos potentes, hay que asegurarse de que la instalación eléctrica los soporta.

15. Tener previsto el mobiliario
Hay que plantearse la posición del mobiliario antes de empezar, para saber dónde nos van a hacer falta los enchufes e interruptores.

16. Aislamiento térmico
Antes de climatizar, aislar bien donde haga falta. Ahorraremos en consumo y mantenimiento.

17. Aislamiento en las ventanas
Unos burletes en carpinterías que no cierren bien son la solución más económica para mejorar el aislamiento.

18. Colocar segundas ventanas
En los huecos en que tenemos carpinterías viejas, sin quitar éstas, nos ahorrará dinero en demoliciones y nos permitirá colocar ventanas más económicas para conseguir el mismo confort.

19. Planificarlo todo
Tener previsto con detalle y antelación lo que vamos a hacer, y nunca improvisar en la obra.

20. En manos de profesionales
Dejarnos asesorar, y contratar a buenos profesionales para todo lo que no sepamos hacer por nuestra cuenta.


Bernardo Gómez Delgado.
Arquitecto
954541257
arquitopos@gmail.com

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Friday, 2 July 2010

Tu baño también merece un lavado de cara

Baño

Aparte de ser uno de los lugares más íntimos de nuestra casa, el baño suele ser también uno de los lugares donde mejor marcamos nuestra impronta a la hora de hacer una reforma. La oferta de acabados y líneas de sanitarios y accesorios es casi infinita.

Recordamos varios aspectos importantes a la hora de plantearnos nuestra reforma en el baño:

1- Planificar.
Una reforma de un baño puede consistir simplemente en cambiar los revestimientos y los sanitarios, y pintar el techo. Pero tal vez podamos introducir cambios en la distribución que lo hagan más cómodo y funcional, y que nos permitan, por ejemplo, obtener espacios de almacenaje.

2- Estudiar las instalaciones.
Si nuestro piso tiene 20 años o menos, los desagües probablemente estén colgadas del forjado, lo que quiere decir que para modificarlos tendríamos que hacerlo desde casa del vecino que vive debajo nuestra. Si no queremos causarle ninguna incomodidad, no es necesario que lo hagamos: bastará con colocar los sanitarios en el mismo lugar en el que estaban los antiguos, reaprovechando los desagües.

3- Atención a la electricidad.
Existen espacios de reserva alrededor de todos los sanitarios, en los que no puede haber elementos eléctricos (luces, interruptores o enchufes) para evitar riesgo de electrocución. Esto es especialmente importante a la hora de ubicar los termos eléctricos.

4- Plantearnos nuestras necesidades.
Si tenemos dos baños, tal vez podamos plantearnos eliminar la bañera en uno de ellos y sustituirlo por una ducha. En el espacio ganado podemos hacer un armario que se abra, bien al pasillo, bien al mismo baño. Si en la casa no tenemos lavadero, podemos colocar en él la lavadora y el cesto de la ropa, ganando espacio en la cocina.

5- A la hora de escoger los sanitarios:
Busquemos modelos compactos, que darán amplitud al baño. Atención a los que van colgados: tenemos que asegurarnos de que nuestros muros resisten esa carga.

6- Seleccionar los accesorios pensando en el conjunto del baño.
Un toallero minimalista en un baño clásico puede ser todo un acierto, pero también un gran error. Todo depende del conjunto.

7- Plantearnos soluciones originales.
Se pueden emplear cacharros originales (de bronce, de acero, de piedra) en el lavabo. Podemos poner todo el suelo de madera contínuo y que recoja el agua en un sumidero, como en una sauna. De esa forma eliminaremos el plato de ducha. Salvo la parte de la ducha, no es necesario alicatar: los estucos, por ejemplo, son una buena opción para el resto de las paredes. Resisten bien el agua y dan un toque de originalidad.

8- Si nuestro baño es amplio:
Podemos realizar divisiones interiores con muretes de un metro de altura, que visualmente nos oculten los sanitarios. Sobre estos muretes podemos colocar elementos decorativos o macetas en pequeñas jardineras.

9- Para suelos
Escoger siempre aquellos que no tengan un grado de resistencia al deslizamiento bajo. En baños es bueno usar suelos texturizados, (como el gres de texturas naturales) de piezas pequeñas con mucha llaga (como el gresite) o porosos, para evitar resbalones.

Bernardo Gómez Delgado.
Arquitecto
954541257
arquitopos@gmail.com

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Monday, 28 June 2010

Con las manos en la cocina

CocinaA la hora de una reforma, va a ser la cocina el espacio al que más tiempo tengamos que dedicarle. No tanto porque la obra en sí requiera de una gran complejidad, sino porque es una estancia que tiene que estar muy bien planificada para que no sea incómoda. He aquí algunos consejos que nos harán las cosas más fáciles:

1- Planificación.
Antes de empezar la obra, tenemos que tener muy claro el proyecto de nuestra cocina. El resultado final debe estar pensado hasta el último detalle. Qué muebles vamos a colocar, dónde queremos los electrodomésticos, cómo vamos a resolver la iluminación. Podemos planificarlo por nuestros medios, pero es muy recomendable ponernos en manos de profesionales, que conocerán bien cuales son las mejores soluciones para nuestro espacio.

2- Decidir qué sitio ocupa la cocina en nuestra vida.
Dependerá del uso que le demos. Si dedicamos poco tiempo a la comida, tal vez prefiramos una cocina pequeña y compacta que pueda ordenarse y limpiarse fácilmente. Si solemos comer de tupper. tal vez necesitemos un gran congelador. Si nos gusta recibir a amigos e invitarlos a cenar, posiblemente queramos una cocina abierta al office. Si tenemos una familia grande, tal vez nos guste que la cocina sea un lugar de encuentro.

3- Escoger una distribución de base.
Las distribuciones más habituales son las cocinas lineales (uno o dos frentes en paredes opuestas), en L (a lo largo de dos paredes contiguas) o en U (ocupando tres frentes de la cocina, o dejando una isleta en el centro) Una encimera necesita 60 cm de fondo, y al menos 1 m detrás para poder trabajar cómodamente. Si queremos encimera a ambos lados de la cocina, necesitaremos un ancho mínimo en la cocina de 2,20. Las islas centrales sólo son aconsejables en grandes cocinas, porque multiplican el espacio de circulación. Tendremos que tener en cuenta el espacio que ocupan puertas de armarios y electrodomésticos al abrir. Las mesas necesitan, al menos, 65 cm. de ancho por comensal, mas otros 40 cms en el extremo, y cada silla ocupa, al menos, 65 cms. de fondo. Necesitaremos 1 m. Si queremos pasar por detrás. Una buena idea para resolver la comida en la cocina puede ser una barra como prolongación de la encimera.

4- Distribuir las funciones.
En una cocina se almacena, se lava y prepara la comida, se cocina y se guarda. Se lavan los platos y los enseres. Y con frecuencia, varias de estas cosas se hacen al mismo tiempo. Debemos intentar dedicar un área a cada actividad, sin que se solapen. Y debemos tener en cuenta también que las puertas de armarios y frigoríficos necesitan un espacio libre para abrirse.

5- Decidir los electrodomésticos y equipamiento de forma práctica.
Si somos pocos en casa, un lavavajillas estrecho nos dará más espacio de almacenaje. Un fregadero en esquina nos permitirá utilizar muy bien uno de los espacios más desaprovechados de las cocinas en U y en L.

6- Replantear las instalaciones.
Para eso, debemos tener muy clara la disposición de los electrodomésticos para disponer las tomas necesarias de agua y de luz. Hay que dejar siempre previstas tomas de corriente para pequeños electrodomésticos junto a la encimera. Y respetar la disposición de las tomas: un enchufe de un frigorífico, por ejemplo, no puede soportar a potencia que necesita un horno eléctrico.

7- Renovaciones.
Si las instalaciones tienen más de diez años, es el momento de sustituirlas y renovarlas. El incremento en el coste de la obra va a ser pequeño, y tendremos una larga temporada sin averías.

8- Dediquemos tiempo a escoger, a buscar los revestimientos que más nos agraden.
Para los suelos es recomendable huir de laminados y otros que no sean impermeables. Preferiblemente, buscaremos suelos que tengan una porosidad muy baja, como mármoles o gres compacto sobre suelos de barro o terrazo. Los suelos lisos siempre serán más limpios que aquellos con relieves. Y en colores, es una buena opción jugar a contrastar el suelo del resto de la cocina.

9- Buscar soluciones originales.
Podemos estucar las paredes más alejadas de la zona de aguas en lugar de alicatarlas, dándoles carácter con un color distinto al resto. O podemos imprimir en gran formato una imagen que nos guste, y adherirla a la pared. Los vinilos decorativos, además de su precio, tienen la ventaja de que pueden ser sustituidos fácilmente cada vez que queramos volver a renovar la cocina.


Bernardo Gómez Delgado.
Arquitecto
954541257
arquitopos@gmail.com

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Tuesday, 15 June 2010

Cuando metemos en casa a los albañiles

TUBOS REFORMASPuede haber muchas razones por las que nos acabemos decidiendo a meter en casa a una legión de carpinteros, escayolistas, fontaneros y albañiles dispuestos a darle la vuelta a nuestro hogar. Simplificando mucho, podríamos hablar de cuarto tipos de obras. Cada una de ellas tiene características distintas y las decisiones que podamos o no tomar se rigen de acuerdo a criterios diversos:

Obras de mantenimiento.
En general, tendemos a pensar que los edificios bien construidos son indemnes al paso del tiempo, y que no necesitan trabajos de conservación. Nada más lejos de la realidad. Al igual que un coche, un edificio necesita revisiones periódicas y, digámoslo así, cambios de aceite para asegurarle una larga vida. Las inspecciones, en muchos casos, nos las están exigiendo los propios ayuntamientos, a través de las llamadas ITE (inspección técnica de la edificación) con una regularidad de diez años. Es una inspección que debe realizar un técnico cualificado y que, normalmente, supondrá únicamente una inspección visual y algunas pruebas de funcionamiento de las instalaciones. En casos puntuales, puede ser necesario abrir pequeñas catas para realizar la inspección, fundamentalmente en edificios antiguos.

Respecto a los trabajos de mantenimiento, estrictamente no deben ser considerados obras en sí. Dentro de este bloque se englobarían el mantenimiento y renovación de la pintura de fachadas, la limpieza periódica de las instalaciones y saneamiento o la revisión de las cubiertas.

Corresponden, en la mayoría de los casos, a obras de las que se hace cargo la comunidad de propietarios. Su periodicidad viene definida en el libro del edificio, que deberán habernos entregado en el momento de la compra.
Existen empresas que, por una cantidad fija anual, se ocupan de todo el mantenimiento integral de los edificios, desde las inspecciones de la maquinaria del ascensor hasta los extintores o la limpieza del saneamiento. Contar con una empresa de estas características nos ahorrará muchos quebraderos de cabeza.

Obras de reparación.
Serían aquellas obras puntuales que realizamos para sustituir elementos puntuales que se han dañado, bien por el uso o por situaciones accidentales. La reparación de un bajante o una tubería rota serían buenos ejemplos, pero también una gotera de la cubierta o un remate de la fachada deteriorado por el viento. En bloques de vivienda, siempre se debe distinguir entre lo que corresponden a una comunidad de propietarios y a cada vecino, para saber quién se hace cargo de la reparación. Los bajantes, arquetas y colectores enterrados, por ejemplo, son comunes aunque discurran por el interior de la vivienda. Las fachadas y las cubiertas también, incluso las cubiertas privativas o las fachadas de los áticos que están retranqueadas respecto de la calle.

Obras de rehabilitación.
Son aquellas en las que se sustituyen elementos de la construcción que se han quedado obsoletos o presentan problemas que afectan a la habitabilidad. Se diferencian de las reparaciones en que en lugar de arreglar un elemento deteriorado, lo sustituiríamos por otro que respondiese mejor que el existente a su función. Sustituir una cubierta o cambiar un ascensor se consideran obras de rehabilitación, como también modificar –por ejemplo- la entrada de un edificio para eliminar escalones y sustituirlos por rampas, adaptándolos así a las normativas actuales de accesibilidad.

Ciertas obras, como los cambios de ventanas por otras con mayor aislamiento o poner aislamiento en muros exteriores, también se consideran de rehabilitación, en este caso de rehabilitación energética.

Existen, para este tipo de obras de rehabilitación, diferentes ayudas y subvenciones en las que la Administraciones aportan una parte del coste de la obra, que en algunos casos puede llegar al 95% del coste de la misma. Este porcentaje depende de cada administración, de la finalidad de las obras, del presupuesto de ejecución total y de la renta de quien lo solicita.

Obras de reforma.
Son aquellas que no se acometen por una necesidad ineludible y urgente –como una fuga en las instalaciones- sino porque buscamos mejorar la calidad del inmueble. Estas obras van desde cambiar un cuarto de baño a modificar toda la distribución de la vivienda. Al no ser obras urgentes, podemos planificarlas con tiempo, cotejar presupuestos y decidir todo previamente al inicio de la obra, incluso materiales y acabados. Aunque ciertos aspectos requieren de soluciones técnicas adecuadas, son éstas las obras que nos van a permitir dar un toque personal a la casa, adaptarla a nuestras necesidades y realizarlas según nuestro gusto personal. Como ya hemos indicado alguna vez, una obra de reforma puede ser también un buen momento para revisar y plantearse cambiar algunas instalaciones y elementos que, aunque no nos hayan dado problemas, pueden estar quedando obsoletos y darlos dentro de poco tiempo.

Como siempre, en cualquier obra lo más importante es contar con asesoramiento experto, ponernos en manos de buenos profesionales, definir desde el principio los trabajos que se van a realizar y saber cuánto va a ser el presupuesto, así como contar con los permisos y licencias necesarios para cada tipo de obra Y en el caso de elementos comunes, que la comunidad haya dado su consentimiento.

Bernardo Gómez Delgado.
Arquitecto
954541257
arquitopos@gmail.com

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Tuesday, 8 June 2010

Reforma tu casa con todas las garantías

Reformas Pisos - ObrerosCuando acometemos una obra de reforma, son frecuentes las dudas al respecto de las garantías que nos tiene que cubrir la empresa constructora, qué plazo tenemos para encontrar defectos ocultos y qué leyes nos amparan.

Antes de describirlo conviene recordar tres cosas importantes para disponer de estas garantías:

- Prestar mucha atención al contrato. Deben aparecer detallados todos los trabajos a realizar, el coste tolatal y los medios a emplear; quién se hará cargo de los costes de las licencias y trámites, los equipos auxiliares, y también la gestión de la obra ante las administraciones.

- La empresa que nos haga la obra debe ser profesional, como también los instaladores que nos monten los equipos. Resulta sorprendente la cantidad de reformas que nos encontramos en las que los propietarios no pueden dar de alta la luz porque quien ha montado la instalación no está autorizado para darla de alta.

- De la misma forma, conviene asegurarse que estamos contratando a una empresa que está constituida, que tiene CIF y nos puede emitir facturas (necesarias para posibles reclamaciones), y cuentan con libro de reclamaciones.


Siempre es bueno contar con un proyecto cerrado, en el que queden detalladas las obras y que incluya, además, una medición fidenigna, partida por partida, de todos los trabajos que se van a llevar a cabo. Para ello, y para hacer una dirección de obra adecuada, nada mejor que contratar a un técnico competente, que siempre velará por nuestros intereses frente a la enpresa constructora.

¿Qué leyes recogen nuestras garantías?

Básicamente, la Ley de Ordenación de la Edificación, el Código Civil y la Ley General para la Defensa de los Consumidores.

A.- Código Civil
El codigo civil establece la obligación de responder de los vicios de la construcción durante:

-10 años, por vicios en la construcción.
-15 años, por incumplimiento de contrato (si no se han ceñido a las especificaciones marcadas en el proyecto).

B.- Ley General para la Defensa de los Consumidores.
Establece un plazo de seis meses para vicios ocultos, en prestación de servicios.

C.- Ley de Ordenación de la Edificación.
(Aplicable a obras de nueva planta y a aquellas en las que se realiza una modificación sustancial de la edificación, o se realizan reformas estructurales)

Marca los siguientes plazos, durante los cuales los agentes que intervienen en la consrucción deben responder de posibles defectos:

- Durante diez años, de los daños materiales causados por defectos que comprometan directamente la resistencia mecánica y la estabilidad del edificio.
- Durante tres años de los daños causados por defectos de las instalaciones y elementos constructivos que sean causa de inhabitabilidad (por ejemplo, cerramientos sin aislamento y azoteas que no son impermeables).
- Durante un año, de los daños causados por defectos en revestimientos, pinturas y alicatados.

Para poder ejecutar esta garantía, se debe efectuar la reclamación en el plazo máximo de dos años a contar desde la aparición del vicio oculto.

¿Cómo actuar si nos encontramos un fallo?

En primer lugar, prestar atención a los plazos marcados por la ley. Según la obra que hayamos realizado, es posible que el constructor no sea ya responsable de los defectos en la obra.

En segundo lugar, consultar a un experto. Nos redactará un informe en el que dictamine la existencia del problema, su causa y las posibles responsabilidaes, así como una cuantificación de los daños y el precio de una posible reparación.

Después de esto, ponernos en contacto con la empresa que nos hizo la obra. Si presentamos una reclamación por escrito, están obligados a respondernos anytes de un mes, en caso contrario podemos ponerlo en conocimiento de Consumo.

Si la respuesta de la empresa fuese negativa, podríamos plantearnos tomar acciones legales.

Bernardo Gómez Delgado.
Arquitecto
954541257
arquitopos@gmail.com

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