Tuesday, 25 May 2010
Cómo cambiarle la cara a tu casa
Una reforma en casa siempre es una molestia. Por eso, si estamos pensando ponernos manos a la obra (en sentido literal) conviene planificar bien qué es lo que queremos hacer, para así aprovechar que vamos a tener albañiles en nuestra vivienda. Además de evitar tener que volver a llamarlos en una buena temporada, también conseguiremos unos precios más interesantes. Para ello, antes de empezar tenemos que pensar muy bien qué aspectos de nuestro hogar nos gustaría cambiar, no solamente estéticos. Después de eso, será cuestión de ponernos en manos profesionales que nos asesoren adecuadamente.
Estos son algunos de los aspectos de nuestra vivienda que podemos mejorar en una obra de reforma.
ESPACIO.- El espacio es la mayor riqueza de una vivienda. Son muchos los recursos que se pueden emplear para conseguir una mayor amplitud interior, desde unificar habitaciones hasta adaptarlas a nuestas necesidades reales. Es buena idea crear lugares de almacenaje –trasteros, armarios, alacenas- que nos permitirán dejar las habitaciones más limpias. También es posible conectar, al menos visualmente, las zonas de cocina, comedor, office y estar, creando sensación de espacios amplios. Los paneles correderos de suelo a techo en lugar de puertas permiten tener habitaciones amplias que pueden subdividirse cuando es necesario. Por ejemplo, podemos crear un dormitorio que se divide en dos cuando tenemos invitados, pero que nos evita tener una habitación que no utilizamos normalmente.
Evidentemente, tendremos que asegurarnos de que la obra que queremos hacer no pone en peligro la estabilidad del edificio eliminando muros de carga y elementos de la estructura.
LUZ.- La luz natural es nuestra gran aliada a la hora de dar forma a nuestra casa. Trabajar con la luz no se refiere sólo a la posición y al tamaño de las ventanas –cambiar las carpinterías y los cajones de persiana nos puede permitir meter hasta un 20% más de luz natural- sino a conseguir, a través de la distribución, evitar los pasillos oscuros y las habitaciones con mala orientación, que sean demasiado frías en invierno y calurosas en verano. Para jugar con la luz también es importante seleccionar bien los materiales y los colores de revestimiento –suelos, tecno, paredes-, y el color de las carpinterías interiores.
AHORRO DE ENERGÍA.- Podemos conseguir ahorros importantes en la energía que gastamos en calefacción y aire acondicionado, con obras que no son excesivamente complicadas Podemos cambiar las carpinterías por otras con vidrio aislante y rotura de puente térmico, o poniendo dobles ventanas por delante de las ya existentes y creando una cámara de aire entre ellas, por ejemplo. También podemos ganar mucho introduciendo unas protecciones solares que nos permitan regular la cantidad de sol que entra en casa en función de la orientación de las ventanas. Respecto a los muros exteriores, existen asimismo diferentes soluciones para incrementar su grado de aislamiento. Se pueden realizar desde dentro del inmueble (trasdosando el muro con pladur, por ejemplo) o desde fuera (revistiendo la fachada con paneles rígidos de aislamiento). También podemos mejorar el aislamiento tratando los puntos singulares, como las jambas y alfeizares de las ventanas o los pasos de instalaciones.
INSTALACIONES.- Aunque no nos lo hayamos planteado inicialmente, una obra de reforma puede ser el mejor momento para modificar las instalaciones de nuestra vivienda. Si vamos a cambiar nuestra cocina y queremos poner una vitrocerámica o un horno eléctrico, tal vez debamos cambiar los circuitos de electricidad para que puedan soportar la carga de estos electrodomésticos; también si queremos poner aire acondicionado, o termos eléctricos: todos estos aparatos, que requieren una gran demanda de potencia eléctrica, necesitan ciircuitos con protecciones específicas para eviar accidentes. Pero también puede ser un buen momento para colocar nuevos enchufes, tomas de teléfono o antena, cambiar los mecanismos o poner doble encendido en la luces de la casa que puedan necesitarlo.
PREVENIR PROBLEMAS FUTUROS.- Cuando estamos en obras, vamos a tener la oportunidad de inspeccionar partes de la casa que normalmente están ocultas, y realizar las reparaciones necesarias antes de que aparezcan los problemas. Podemos ver el estado de la estructura, lo que es especialmente importante si ésta es antigua, y nos hará tomar decisiones motivadas sobre cuestiones aparentemente intrascendentes, como levantar o no un suelo para colocar otro nuevo en función del peso que pueda soportar la estructura. Podemos también echar un vistazo a las redes de saneamiento y de fontanería. Muchas veces, los problemas de humedad de las casas empiezan por pérdidas en las instalaciones, que son de fácil reparación.
Bernardo Gómez Delgado.
Arquitecto
arquitopos@gmail.com




