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La Comunidad

Thursday, 1 December 2011

Que el invierno no te pille sin una buena calefacción

El otoño es la mejor época del año para preparar la vivienda ante las bajas temperaturas que llegarán en los próximos meses. Te ofrecemos una serie de consejos básicos para poner a punto tu sistema de calefacción antes de que sea tarde:

Purgar los radiadores

Para empezar, la acción más basica y sencilla que hay que realizar es purgar los radiadores de la casa, siempre y cuando se trate de radiadores de agua. En el caso de que sean radiadores eléctricos o de aceite, éstos no deben purgarse.

El objetivo de purgar los radiadores es sacar las posibles burbujas de aire que hayan quedado dentro del circuito y que harán que el radiador no caliente como es debido. Para ello, abre el purgador del radiador poco a poco ayudándote de un destornillador si tu radiador no cuenta con una llave específica para el purgado. Deja salir todo el aire hasta que comience a salir sólo agua. En ese momento, debes cerrar la llave.

Una casa bien aislada ahorra un 30% de energía

¿Está tu piso correctamente aislado? Ten en cuenta que el correcto aislamiento térmico de los edificios puede suponer ahorros energéticos y económicos de hasta un 30%. Un piso mal aislado dejará escapar el calor y sólo hará que consumamos más calefacción y por tanto, más energía.

Para comprobar si tu piso está bien aislado o no, haz la prueba de la vela. Enciende una vela y acércala a las ventanas. Si la llama de la vela se mueve, es que tus ventanas no están correctamente aisladas y por lo tanto, estás perdiendo calor.

Si no estás en disposición de cambiar las ventanas de tu piso, hay productos específicos como pastas o siliconas para tapar grietas que pueden resolver el problema, al menos durante un tiempo.

Revisa tu caldera

Realizar la revisión de las calderas de gas es obligatorio cada año, a excepción del País Vasco donde la revisión es bianual. Revisar la caldera antes del invierno evitará una inesperada avería que nos deje sin calefacción ni agua caliente o lo que es peor, un funcionamiento incorrecto de la caldera y de la combustión de los gases que puede resultar realmente peligroso.
Sólo un instalador autorizado por la marca de tu caldera puede realizar la revisión de tu caldera de gas. Nunca, bajo ningún concepto, debes manipular la caldera por ti mismo.

Nota: No debemos confundir la revisión de la caldera con la revisión de la instalación del gas. Ésta se realizará cada 4 años y se encargará tu propia compañía que te pasará el cobro en la siguiente factura, nunca con dinero en mano.

Caloryfrio.com
Portal web de las instalaciones y la climatización
Todo en calefacción: http://www.caloryfrio.com/calefaccion-y-agua-caliente/

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Tuesday, 30 November 2010

¿Qué calefacción me pongo?

Doris Soro ToránMás de la mitad del gasto energético de una vivienda durante el invierno se va en calefacción, de ahí la necesidad de elegir el sistema más conveniente para nosotros en función de la zona donde se ubique la vivienda, de su tamaño, orientación y de la calidad de los elementos aislantes, además de otras consideraciones, como por ejemplo si se plantea instalarla durante una reforma donde igualmente habrá que tocar instalaciones, si no es así ¿estamos preparados para sumir una obra? … y con todas estas variables ver qué sistema nos resulta a nosotros más rentable a la larga.

En primer lugar hay que distinguir entre sistema de calefacción y tipo de combustible que alimenta esa calefacción.

Los sistemas de calefacción más habituales son los radiadores, de hierro fundido, aluminio, acero o nuevos materiales como el DuPont Corian que ofrece una mayor transferencia de calor; y los sistemas radiantes, compuestos por una red de tuberías o cables, según calienten por agua o por electricidad, integrados en el suelo o en las paredes, que proporcionan una temperatura homogénea y confortable. Es el calor más natural y tiene la ventaja de que no se ven los elementos emisores, aunque la instalación es cara.
Ambos sistemas se alimentan, mediante una caldera, con diferentes tipos de combustible:

- Gas natural: si hay canalización hasta la vivienda es la elección más usual. Es cómodo de utilizar, no es necesario espacio de almacenamiento, es un sistema limpio y no contaminante que proporciona calor constante y homogéneo, y aunque su precio no es ahora el más económico, la fácil regulación del calor y la posibilidad de utilizar calderas de condensación que permiten un ahorro energético de hasta un 30%, hacen que en general sea una de las mejores opciones para climas fríos.

- Gas propano: puede ser un sistema “puente” para zonas donde se prevea una próxima canalización de gas natural, pues la caldera puede utilizarse con ambos combustibles con tan sólo un pequeño cambio. Su coste es muy bajo, pero presenta el inconveniente de que hay que disponer de un espacio de almacenamiento bien acondicionado para evitar la posible acumulación de gases, a la que es más propenso que el gas natural.

- Gasoleo: es el combustible más utilizado en viviendas a las que no llega el gas canalizado, aunque presenta varios inconvenientes como ser un sistema contaminante, y la necesidad de un espacio de almacenaje para ubicar la caldera y un depósito de entre 700 y 1500l. que sea, preferiblemente accesible desde la calle para poder rellenar el depósito sin problemas.

- Otros: leña, biomasa, cáscara de frutos secos…, todas ellas alternativas que se contemplan fundamentalmente en casas de campo.

Otra fuente de calor es la electricidad, que puede alimentar tanto sistemas radiantes como radiadores. En este último caso, es un sistema de fácil instalación aunque por su alto consumo se recomienda sólo para climas templados. No obstante, las diferentes marcas ya incorporan distintos sistemas para ahorrar energía y reducir el consumo: tecnología inverter, radiadores de baja temperatura, el sistema Calor Verde, que emplea un 50% menos de energía eléctrica para calentar la misma superficie pues lo hace mediante infrarrojos…

La alternativa es conseguir energía eléctrica mediante paneles solares, si se prevee un buen rendimiento en nuestra zona, siendo éste además un sistema muy apropiado para la calefacción radiante.

Por último tenemos la bomba de calor, recomendada para climas cálidos. Permite disponer también de aire acondicionado en verano con el mismo aparato. Debido a su alto consumo es conveniente elegirlas de alto rendimiento, que permiten un ahorro importante en el consumo.

Una vez elegido el sistema más adecuado a nuestras circunstancias, lo que ya de por sí supondrá un gran paso en la reducción del consumo, hay varias acciones que podemos llevar a cabo para ahorrar energía: instalar válvulas termostáticas en los radiadores si los hay y termostatos digitales, mantener la temperatura diurna a 20°C y a 15°C la nocturna (cada grado de más supone aproximadamente un 7% más de consumo) y por supuesto contar con un buen aislamiento, lo que puede hacernos ahorrar hasta un 40% de energía.

Doris Soro Torán
Interiorista
www.decoration-line.com
doris@decoration-line.com

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