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La Comunidad

Friday, 19 April 2013

El ruido del vecino molesta al 32% de la población

A raíz de la celebración del Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido el próximo miércoles, Ventadepisos.com ha querido saber cómo influye el ruido en la convivencia vecinal. Han sido 542 usuarios los que han participado en una encuesta que arroja estos resultados: el 31,6% afirma que los vecinos no le dejan vivir. Mientras el 37,1% prefiere no entrar en conflictos y sufre en silencio, el 40,6% sí que habla con su vecino para intentar arreglarlo.

La mayoría de los encuestados vive en un piso (83,4%) en la ciudad (81,1%) y cree que el Ayuntamiento debería ser más estricto en el cumplimiento de la legislación vigente sobre contaminación acústica (68.5%). Solo en el 31,2% de los casos el ruido es insoportable en casa.


Cuando el ruido afecta a la convivencia vecinal

Aunque la mayoría de los encuestados por Ventadepisos.com afirma que cuando tiene problemas de ruido habla con el vecino para intentar arreglarlo (40.6%), el testimonio de alguno de ellos refleja la impotencia ante la falta de entendimiento para solucionar el conflicto.

“Tengo que soportar ruidos inaguantables de los vecinos de arriba y encima tengo que recibir insultos,” afirma uno de ellos. “Y cuanto más le dices que por favor se comporten ellos más ruidos hacen y además tengo que aguantar que me digan que no se convivir y que me pongan una falsa denuncia. Y yo que tengo suficientes motivos para denunciar, no lo hago para que no hayan todavia más problemas”.

“¡Hasta cuando vamos a sufrir!” afirma otro usuario. Y un tercero se lamenta: “¿qué podría decir? si ya es que ni protesto, total para qué, me llevo mal rato y al día siguiente lo mismo, me jorobo y como no tengo pasta para mudarme lo sufro en silencio”



El ruido hacer perder audición, quita el sueño y provoca estrés

Si estamos expuestos de una forma prolongada a ruido, aunque sea leve, nuestro sistema auditivo se resiente y provoca un déficit auditivo conocido como socioacusia. Un silbido en el oído es una señal de alarma que debería ser consultada con el médico.

El ruido también tiene efectos psicológicos en las personas, todos íntimamente relacionados. Si hay ruido no podemos dormir o padecemos de insomnio. Al no descansar lo suficiente sufrimos fatiga que provoca una falta de concentración. Como no podemos concentrarnos no somos productivos y, por tanto, estamos estresados.

Además, el ruido nos puede volver irritables y agresivos. Afortunadamente, estas alteraciones son generalmente pasajeras porque están producidas por la molestia puntual de un ruido que nos inquieta y hasta nos puede hacer sentir inseguros o asustados.

Cómo podemos protegernos del ruido en casa

El nivel de ruido inocuo en un hogar urbano debe oscilar entre los 30 y 40 decibelios según la normativa europea, cómo podemos conseguirlo. No es fácil, pero ahí van unos consejos:

1.- Reviste los suelos con alfombras de lana o moquetas.

2.- Recubre las paredes con papel pintado para que se absorba mejor el ruido.

3.- Instala ventanas con doble acristalamiento y cámara de aire: lo mejor es que los cristales tengan un grosor mínimo de 4 milímetros y, si es posible, el cristal exterior de la ventana debe ser más grueso que el interior. La cámara de aire entre ambos cristales debe tener un mínimo de 12 milímetros.

4.- Haz nuevos tabiques: levanta en el interior de la vivienda un nuevo tabique con paneles de yeso laminado y deja entre ambos una cámara de aire de 10 milímetros para rellenar con material aislante acústico (lanas minerales, paneles multicapas …).

5.- Haz falsos techos: si el ruido proviene del piso superior puedes hacer un falso techo que te dará una cámara de aire que debes rellenar de materiales aislantes. Aunque si el ruido es provocado por tacones, golpes o movimiento de muebles la única solución es que el propietario del piso de arriba instale una solera aislante en su piso.

6.- Haz una solera seca: si el ruido viene del piso inferior debes ser tú el que aisle tu suelo. Puedes colocar una solera seca y revestirla del material que quieras (cerámica, madera ….)

Y si el ruido del vecino no te deja vivir

Si el ruido del vecino no te deja vivir, debes siempre comunicarle de forma amistosa tu problema. Agotada esta vía puedes involucrar a la comunidad de propietarios para que actúe y, si corresponde, interponer una demanda. Este es el proceso a seguir en estos casos según el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid:

El presidente de la comunidad de propietarios, a iniciativa propia o de cualquiera de los propietarios u ocupantes, requerirá a quien realice las actividades molestas la inmediata cesación de las mismas, bajo apercibimiento de iniciar las acciones administrativas o judiciales pertinentes.

De persistir los ruidos, la comunidad deberá convocar una junta general que lleve en el Orden del Día este punto. Si el infractor fuese un propietario o inquilino, la junta podrá entablar contra él acción de cesación que se sustanciará a través del juicio ordinario, tal como establece la Ley de Propiedad Horizontal.

Presentada la demanda, acompañada de la acreditación del requerimiento fehaciente al infractor y de la certificación del acuerdo adoptado por la junta de propietarios, el juez podrá acordar con carácter cautelar la cesación inmediata de la actividad molesta, bajo apercibimiento de incurrir en delito de desobediencia. Podrá adoptar asimismo cuantas medidas cautelares fueran precisas para asegurar la efectividad de la orden de cesación.

La demanda habrá de dirigirse contra el propietario y, en su caso, contra el ocupante de la vivienda o local. Si la sentencia fuese estimatoria podrá disponer, además de la cesación definitiva de la actividad molesta y la indemnización de daños y perjuicios que proceda, la privación del derecho al uso de la vivienda por un tiempo no superior a tres años, en función de la gravedad de la infracción y de los perjuicios ocasionados a la comunidad.

Si el infractor no fuese el propietario, sino el inquilino, la sentencia podrá declarar extinguidos definitivamente todos sus derechos relativos a la vivienda o local, así como su inmediato lanzamiento.

En caso de que los ruidos tengan su procedencia en patologías o defectos de la construcción, estos daños le corresponde pagarlos a la constructora si no ha transcurrido el plazo para poder reclamar por los mismos. De conformidad con la Ley de Ordenación de la Edificación, el plazo para reclamar por este tipo de daños es de diez o tres años, según los daños tengan o no un carácter estructural.

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